lunes, 28 de marzo de 2011

Moviéndose por la paz

Prat, Enric. Moviéndose por la Paz. Editorial Hacer. Barcelona. 2006. 

Alfredo Fernández. Periodista.  
Barcelona. 


En este libro el autor realiza un repaso por la historia del movimiento por la paz, el antimilitarismo y el pacifismo en Cataluña desde la década de los cincuenta del siglo pasado hasta la actualidad.

Con un rigor digno de destacar, Enric Prat desarrolla su trabajo con un seguimiento cronológico de los hechos, pero no con el fin de contar una historia solamente de manera lineal. “Se remonta a los antecedentes ideales de la cultura de la paz y la no-violencia cuando ésta era todavía cosa de unas pocas personas que rechazaban el núcleo duro de la educación franquista de la época, pero no para decirnos que ahí estuvo el origen ideal de lo que había de venir después, sino para sugerir, a través de la mención de algunas personas que participaron en Pax Christi, El ciervo, Amics de l´Arca y algunos otros pequeños grupos de entonces, que es por ahí por donde hay que buscar uno de los filones que, tanto en el ámbito de la historia de las ideas como en la decantación del pacifismo, confluirían en el movimiento por la paz de los ochenta, cuando éste empieza a rebasar ya el horizonte del anti-atlantismo”. Así lo escribe en el prólogo Francisco Fernández Buey.

El libro aporta fuentes documentales de importancia y un listado de bibliografía muy amplio, además de testimonios de personas que fueron protagonistas de la historia que se narra y en la cual el propio autor mezcla su rol de historiador y activista en los hechos que relata.

En síntesis, el texto propone un viaje por la historia de los movimientos por la paz especialmente en Cataluña, y es una obra que vale la pena conocer para profundizar en el origen de estas corrientes de opinión y acción por la paz que ejercieron y ejercen hoy su accionar a favor de la construcción de una cultura de paz.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Materiales de Paz y Derechos Humanos

Palou Loverdos, Jordi. Justicia Internacional, pillaje de guerra, derechos humanos y multinacionales. Generalitat de Cataluña. Departamento de Interior, Relaciones Institucionales y Participación. Oficina de Promoción de la Paz y de los Derechos Humanos. Barcelona. 2010.

Carta de la Paz 
Barcelona. 

Se presentó en Barcelona el libro "Justicia Internacional, pillaje de guerra, derechos humanos y multinacionales", del autor Jordi Palou Loverdos. Este material que integra la colección «Materiales de Paz y Derechos Humanos» que tiene como fin  recopilar documentos de trabajo con el objetivo de proporcionar una visión nueva y original de ambos ámbitos, a través de la edición de investigaciones elaboradas por centros especializados y personas expertas.

En este trabajo se analizan viejas y nuevas formas de conflictos armados, los diferentes actores de las guerras y su diversa influencia en estas, los hechos visibles, los ocultados y los intereses relevantes y aparentes de los episodios violentos, y cómo todo ello afecta a personas y colectivos, especialmente a los pueblos indígenas, así como a los derechos humanos que les son inherentes. Además explora la respuesta de los sistemas internacionales y del sistema nacional español de justicia, y su potencial para hacer frente a esta nueva realidad.

La obra subraya también los avances en el derecho internacional así como los hallazgos y la comisión de crímenes por estos actores de manera directa o indirecta en la región objeto de estudio, que se derivan tanto de los documentos oficiales de las Naciones Unidas como de las investigaciones en curso en el contexto del proceso abierto sobre genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y otros crímenes conexos, incluido el pillaje, la destrucción de bienes y el patrimonio ante los tribunales españoles bajo el principio de jurisdicción universal.

El autor centra su trabajo en la influencia de los recursos naturales en los conflictos armados como base subacuática del enorme iceberg que conforman los conflictos armados y cómo los actores no estatales intervienen –muchas veces de forma dramática– en este complejo tablero de ajedrez. Se plantea la pregunta de si en la actualidad los sistemas nacionales e internacionales de justicia y la concepción que se tiene de los crímenes internacionales son instrumentos útiles para hacer frente a esta nueva realidad, y estudia cómo ser más eficaces en las estrategias de construcción de paz con el fin de transformar los conflictos violentos en pacíficos, o como mínimo, en menos lesivos.

jueves, 27 de enero de 2011

Perdonar es empezar de nuevo

Jankélevitch, Vladimir. El Perdón. Ed. Seix Barral. Barcelona. 1999.

Francesc Torralba 
Barcelona. 
Una de las obra más sugerentes que se han escrito durante el siglo XX sobre la virtud del perdón es la del filósofo y musicólogo francés, Vladimir Jankélevitch (1903-1985), publicada en 1967, con el título Le pardón (El perdón, Seix Barral,1999).

No es fácil situar el pensamiento de este creador dentro de los sistemas filosóficos del siglo pasado, porque en cierto modo, no cabe estrictamente en ningún compartimiento. No es un marxista, ni un existencialista, ni un personalista, ni tampoco un estructuralista en el sentido ortodoxo del término. Su obra original y sugerente, todavía poco conocida y traducida en nuestro país, tiene un profundo signo moral y contiene reflexiones muy apropiadas sobre la vida práctica. Es remarcable su tratado sobre las virtudes y sus disquisiciones sobre el vitalismo de Bergson y el idealismo de Schelling, a quien dedicó su tesis doctoral que defendió en la Sorbona.

El perdón es una obra exitosa en muchos sentidos. Explora las dificultades en el ejercicio del perdón y define el perdón como un don libre, un acto de la voluntad, que se propone limpiar, empezar de nuevo, liberarse de una historia herida. El perdón es, en este sentido, terapéutico, higiénico, una operación catártica que permite liberarse del peso del pasado y tratar al otro como un nuevo ser. El perdón, tal como lo entiende Jankélévitch, no es una imposibilidad, pero tampoco es sencillo conseguirlo. Exige humildad y, a la vez, el tiempo juega un papel clave, porque perdonar la ofensa al momento es difícil, pero con la distancia que dan los años, es más viable el camino hacia la reconciliación.

La Carta de la Paz dirigida a la ONU no hace referencia directa al perdón, pero si describe unas serie de operaciones claves para restablecer la paz, para pacificar la historia. Lamentar las acciones injustas que se cometieron en el pasado, es un primer paso. Esto supone reconocerlas y tener la audacia de lamentarlas públicamente. El perdón también incluye este proceso. Sólo se puede pedir perdón, si se lamenta de todo corazón, lo que pasó, el mal que yo o los que me prendieron en el gobierno de una institución causaron. La lamentación pública no garantiza la reconciliación, pero es el primer paso. Hace falta además, resarcir, en la medida de lo posible el mal causado. El perdón como virtud, también exige este trabajo de reparar, no solo en el plano simbólico, sino también en el ético, social, económico y psicológico. Resarcir en la medida de lo posible los males causados, tampoco no garantiza la reconciliación, pero es un segundo escalón decisivo en la purificación de los males de la memoria.

Vladimir Jankélevitch sufrió, como también muchos otros intelectuales comprometidos del siglo XX, la persecución y el destierro. Cuando escribe sobre el perdón y sus condiciones de posibilidad, no elabora un discurso ahistórico, frívolo o banal, sino que sabe lo que pesan los resentimientos y los rencores al hacer las paces y darse la posibilidad de empezar de nuevo. Está bien leerlo y escucharlo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La Joven de las naranjas

Gaarder, Jostein. La Joven de las naranjas. Ediciones Siruela. Madrid. 2003.

Amalia Valderrama C.  
Barcelona. 

Este sencillo y conmovedor relato que nos presenta el escritor noruego Jostein Gaarder, nos lleva a reflexionar sobre las vicisitudes de la existencia. A través de una emotiva carta que un padre escribe a su hijo, el autor nos invita a hacernos preguntas fundamentales sobre la vida, sobre nuestra efímera estancia dentro del universo, haciéndonos pensar una y otra vez en que el estar hoy aquí, es ciertamente una lotería. Tal como nos hace ver en alguna de sus páginas: HOY SOMOS PERO PODRÍAMOS NO SER, NO ESTAR, así de simple y eso también significa que un día cualquiera desapareceremos para toda la eternidad.

Y así como nos lleva a ser conscientes de la contingencia que está en la base de nuestra existencia, también nos invita a preguntarnos por nuestro papel en este mundo, por el valor que le damos a todas y cada una de las cosas, pues así como nuestra vida ha sido regalo de nuestros padres y no una decisión nuestra, si lo es cómo la vivimos, qué hacemos con ese tesoro que nos ha sido dado. 

En este sentido, nos invita a conocer nuestra historia de engendramiento, a ser curiosos con esas pequeños giros y decisiones que hicieron que nuestros padres, se conocieran y nos engendraran, pues el sólo hecho de que una de las piezas del puzzle no encajara, hubiera podido ser nefasto para nuestra existencia, simplemente habría nacido otra persona, nosotros no. Así que tomando conciencia de que la que tenemos es nuestra única posibilidad de existir, tal vez podemos valorarla y disfrutarla mucho más, es decisión nuestra.

Por todo esto “La Joven de las Naranjas” está en plena consonancia con la Carta de la Paz dirigida a la ONU, pues ésta nos  invita a ser realistas, a saber que: “si la Historia hubiera sido distinta -mejor o peor-, el devenir habría sido diferente. Se habrían producido a lo largo de los tiempos otros encuentros, otros enlaces; habrían nacido otras personas, nosotros no. Ninguno de los que hoy tenemos el tesoro de existir, existiríamos” (Punto IV). Es precisamente esta visión de la vida como un verdadero TESORO lo que Gaarder nos ofrece en su libro.

viernes, 26 de noviembre de 2010

La Maternidad de Elna

Montellà, Assumpta. La Maternitat d´Elna. Labutxaca. 1º Edición. Barcelona. 2008.

Montse Sanz. 
Barcelona.   

La autora de este libro, Assumpta Montellà, nos relata una historia real, una aventura de mujeres y niños, de nacimientos, de vida. Entre 1939 y 1944, Elisabeth Eidenbenz, una joven maestra suiza, fundó la Maternidad de Elna. Con la ayuda de otras mujeres, lucharon por la vida, por la igualdad de género, por la no-violencia, por la educación, la libertad, la tolerancia, la solidaridad.

En Elna, en el Roselló, población situada en la Cataluña del norte de los Pirineos, cerca de los campos donde los refugiados preveían encontrar amparo, se produjo la historia de centenares de madres que pudieron salir de manera provisional de campos de refugiados, para poder dar a luz en esta Maternidad.  Hoy, estos niños, tienen entre 60 y 70 años y son testigos de una época cruel, de una guerra salvaje y despiadada. Salvaron la vida 597 niños de campos de refugiados. Esta es la historia del libro, historias de amor a la infancia, donde triunfó la vida por encima de todo.

Conocer esta historia nos hace descubrir uno de los capítulos más dramáticos, tiernos y desconocidos de nuestra posguerra, Exiliados catalanes y españoles que malvivían en condiciones penosas en los campos de refugiados republicanos y que tuvieron la suerte de ser acogidos en la Maternidad de Elna creada por Elisabeth Eidenbenz.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Mozambique, una paz para África

Morozzo Della Rocca, Roberto. Mozambique, una paz para África. Icaria Editorial. Barcelona. 2003

Alfredo Fernández.
Periodista. 

Este libro relata con una importante cantidad de detalles todo el proceso histórico vivido en Mozambique en los últimos años, y que desemboca en el acuerdo de paz firmado el 4 de octubre de 1992 en Roma. La paciencia, la palabra oportuna y una esperanza alentadora de los mediadores o garantes del diálogo, que tenían como objetivo no determinar quién tenía razón sino permitir el retorno a la paz, hicieron posible que los líderes de ambos sectores firmaran ese acuerdo que fue el puntapié inicial de una etapa de recuperación de este pueblo africano.

Mozambique ha vivido en los últimos años un proceso muy duro y difícil para lograr la paz que evidencia en la firma de los acuerdos de Roma. Varios años de largas entrevistas, viajes incesantes pero sobre todo la esperanza del acuerdo coronan la fecha del 4 de octubre de 1992 como el punto de llegada de una etapa, pero el de partida de otra más importante: la etapa de la paz.

Las negociaciones duraron 27 meses. En varias oportunidades los mediadores temían por el fracaso del proceso, y la continuidad de la guerra interna en el país. “En ningún momento forzaron a las partes para que consiguieran este resultado sino que –por el contrario- las tranquilizaron. Les ofrecieron consejo y apoyo, atenuaron en la medida de lo posible los rencores de la guerra y sentaron las bases políticas, psicológicas e institucionales para que las negociaciones produjeran una paz no frágil”, -destaca el autor.

Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant Egidio, y una de las instituciones que protagonizó estos acuerdos de paz en Mozambique dijo -en el inicio del diálogo entre las partes en 1990- que “viene a la mente una expresión del gran Papa, Juan XXIII, que fue también su método de trabajo: preocupémonos por buscar lo que une y no lo que divide”. Y justamente este lema fue el que permitió vislumbrar un acuerdo de paz.

Con gran cantidad de detalles y citas del proceso que finalmente logra el acuerdo de Roma el autor destaca además la angustia primero y luego la alegría que vivió el pueblo de Mozambique al conocerse la noticia de la firma del acuerdo. Uno de los protagonistas de las negociaciones reconoce que “la firma de la paz es una victoria de todo el pueblo mozambiqueño en la que no hay espacio para vencedores y vencidos.

Nadie discute la importancia de la paz. Ambos sectores sabían que era el único camino que podían elegir, pero que además el pueblo de su país, sumido en una gravísima crisis humana ante el hambre, la pobreza, pero por sobre todo la guerra, les exigía con decisión.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Esperanza, indispensable para la construcción de la Paz.

Henao Gaviria, Héctor Fabio. Caminar en la Esperanza. Editorial Kimpres Ltda. Bogotá. 2008.

Gloria Inés Rodríguez Gaitán. 
Educadora.


En el marco del Centenario de la presencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y del compromiso social de la Iglesia en la promoción humana en campos tan diversos como la educación, la cultura, la familia, los medios de comunicación, la vida, la justicia, la paz, el ecumenismo, etc, sale a la luz el Libro Caminar en la Esperanza, reconociendo una labor permanente de animación para construcción de un país solidario, justo y fraterno.


El propósito es orientar los esfuerzos por el desarrollo integral humano, sostenible y solidario a la luz del Evangelio, apoyándose en los principios que brinda la Doctrina Social de la Iglesia de manera que cada uno ayude a construir relaciones fraternas, busque la justicia y el respeto por los valores humanos.

En 1999 la Red Caritas Internationalis se une a un trabajo estrecho con el Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS)/Cáritas Colombia (CC), organismos internacionales de la Iglesia y otros, para aportar en las siguientes áreas: (1) La democracia y la construcción de la paz. (2) El desarrollo y la justicia social. (3)  La crisis humanitaria.

El diálogo con la sociedad y con sus actores en los distintos niveles ha permitido dar una voz de esperanza en medio de las dificultades y conflictos que ha vivido el país en las diferentes etapas de su historia. Las reflexiones de la CEC nacen de la práctica en el día a día y del contacto directo con las comunidades que trabajan, esperan, sufren y le aportan al país desde su perspectiva de fe.

El autor, es Filósofo, Teólogo, Magíster en Sociología, Doctor en Ciencias Sociales y experto en Doctrina Social de la Iglesia. Es fundador y director de la Fundación Instituto para la Construcción de la Paz de la Arquidiócesis de Bogotá. Miembro de grupo de trabajo de DDHH en el Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM y miembro del grupo de Economía Solidaria; actualmente es Director del SNPS/CC, del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano. Ha liderado el proceso de concertación entre la sociedad civil, el gobierno colombiano y la comunidad internacional para un plan de cooperación en la construcción de la paz.

Mons. Héctor Fabio Henao afirma: “Caminar en Esperanza es afrontar la historia y la memoria de los que sufren, para construir de manera solidaria estructuras y sistemas más humanos y fraternos. Caminar en Esperanza es una nueva visión de la responsabilidad y del desarrollo. Al mismo tiempo es profundizar en el compromiso ético con la sociedad, en la voluntad permanente de asumir la libertad, la racionalidad y las potencialidades de cada ser humano para emprender la construcción de un mundo que asegure la dignidad de cada persona”. A este caminar le da sentido el “Dios de la Esperanza”. En el encuentro con Dios se hacen nuevas todas las cosas y se abre un vasto horizonte a la construcción de la paz.

Postura que coincide con la Posdata de la Carta de la Paz dirigida a la ONU: “Es tarea de los gobernantes centrar sus miras al bien de los contemporáneos, pues ya existen y tienen derecho a vivir la vida con dignidad humana. (…)  Si una nación, gracias a sus políticos, va de bien en mejor, las relaciones entre sus ciudadanos actuales transcurrirán de una manera más suave y gratificante, e irán naciendo unos hijos, los cuales podrán alegrarse de que el país haya ido progresando, pues gracias a ello se habrán dado las condiciones precisas para los encuentros de los adultos que posibilitaron el existir de esos hijos.  (…) Claro es que estos nuevos ciudadanos deberán esforzarse para mejorar la situación cuando sean mayores”.

¿Apostamos cada uno a vivir en Esperanza para el bien de los presentes, ejerciendo nuestra
 corresponsabilidad y libertad en la construcción diaria de esa anhelada paz?